Definición de la inteligencia musical: Características

INTELIGENCIA MUSICAL
Índice
  1. Inteligencia musical
  2. Qué es la inteligencia musical rítmica
    1. Inteligencia musical según Howard Gardner
  3. Características de la inteligencia musical
  4. Inteligencia musical: ejemplos
  5. Inteligencia musical: actividades
    1. Actividades para desarrollar la inteligencia musical
    2. Otras actividades para el estímulo de las capacidades musicales
  6. Características de niños con capacidad musical alta

La Teoría de las Inteligencias Múltiples propuesta, en 1983, por Howard Gardner habla de la existencia de ocho tipos de inteligencia. La Inteligencia musical es una de ellas. En este post hablaremos sobre la inteligencia musical, ejemplos y cómo desarrollarla.

INTELIGENCIA MUSICAL

Inteligencia musical

La palabra música proviene del latín “música”, que deriva a su vez del griego “mousike”, que se relaciona con la educación musical, que subsistían bajo la protección de las musas de las artes. La música está presente en todas las culturas para el disfrute y gozo de las personas. La habilidad de hacer o crear música es considerada como una capacidad que, en el año 1983, fue señalada por Howard Gardner como el tipo de inteligencia musical.

Este tipo de inteligencia es directamente proporcional a la habilidad de percibir, comprender, transformar y comunicarse a través de las formas musicales. Incluye las destrezas para el canto, sea del género musical que fuere; tocar instrumentos a la perfección; dirigir agrupaciones musicales, sin distingo en la cantidad de sus integrantes, modo o género musical y poseer alta capacidad para la apreciación musical.

Una persona con inteligencia musical es quien encuentra regocijo al seguir con su pie o mano el compás de una melodía; o de lograr sonidos armónicos de cualquier objeto. También sienten gran atracción por los sonidos de la naturaleza y por todas las melodías que pueda escuchar. Este tipo de inteligencia se relaciona con la inteligencia lingüístico-verbal, espacial y la corporal-cinética.

La inteligencia musical estimula y a la vez exige el desarrollo lingüístico, puesto que requiere que el individuo realice operaciones mentales en los que se ven involucradas la “categorización de las referencias auditivas” y la subsiguiente asociación de éstas con los conceptos preestablecidos. Por ello requiere el fortalecimiento de las habilidades para asimilar estructuras lingüísticas y vincularlas con sus producciones fonéticas.

Resulta de interés el hecho de que las personas que presentan alguna discapacidad mental son altamente sensibles a los estímulos musicales. De hecho, algunas personas con trastornos o lesiones en el habla, suelen poseer grandes habilidades para cantar y seguir el ritmo.

INTELIGENCIA MUSICAL

Qué es la inteligencia musical rítmica

En el año 1983, el psicólogo Howard Gardner desarrolló la Teoría de las Inteligencias Múltiples, en las que plantea la existencia de ocho tipos de inteligencia, desmontando la idea de la inteligencia única. Estas capacidades son inherentes a la persona humana en mayor en menor grado y varían según cada individuo. Aunque hoy en día se habla de la existencia de hasta quince tipos, la inteligencia musical sigue estando en ese listado y teniendo un papel determinante en el desarrollo cognitivo del individuo.

La inteligencia musical es una de las ocho inteligencias señaladas por Gardner. Se concibe como la “capacidad relacionada con la captación, asimilación, discriminación, transformación y expresión de formas relacionadas con la música”. Incluye también la habilidad para identificar  timbre, el tono y el ritmo musical.

Inteligencia musical según Howard Gardner

La inteligencia musical descrita por Gardner se relaciona estrechamente con las habilidades que posee un individuo con respecto de la música y cualquier representación rítmica. Concentra en sí misma habilidades para el canto, tocar instrumentos, percibir sonidos y escuchar música, así como para crear música en general. También se vincula con la forma en la que la persona expresa sus sentimientos y emociones por medio de la música.

Este tipo de inteligencia es uno de los primeros que se desarrollan en la persona desde el momento de su nacimiento. Desde sus primeros años, los niños pueden balbucear, emitir sonidos o imitar tonos que producen otras personas. De los dos años en adelante, producen sonidos de manera voluntaria, con diferente tono y ritmo.

Entre los cuatro y seis años, desarrollan mayor sensibilidad hacia la música y los sonidos. En lo que corresponde a la ubicación en el cerebro de la inteligencia musical, las áreas que se comprometen son aquellas que se localizan en el hemisferio cerebral derecho, específicamente en el lóbulo temporal y en el frontal.

INTELIGENCIA MUSICAL

Características de la inteligencia musical

Al igual que todas las inteligencias propuestas por Gardner, la inteligencia musical presenta una serie de características de la diferencian de las otras y hacen más sencilla su identificación. Es importante destacar que, en muchos casos, el individuo puede desarrollar varios tipos de inteligencia. A continuación las características principales de la inteligencia emocional.

  • Habilidad para distinguir diferentes formas musicales e identificar los diversos patrones rítmicos existentes.
  • Destreza para aprender canciones o ritmos. Con frecuencia, estas personas suelen ser vistas cantando, tarareando o silbando alguna melodía.
  • Capacidad para imitar el canto, con sus ritmos y melodías. Estos incluye el reconocimiento de los matices musicales, tanto de la melodía como de la voz, de manera rápida y sencilla.
  • Pericia en el reconocimiento y distinción de los diferentes instrumentos musicales, las notas y tonos que producen; saber si están desafinados y habilidad para afinarlos.
  • Tendencia a tocar uno o más instrumentos musicales. En algunos casos esta habilidad está tan desarrollada que la persona puede tocar un instrumento sin haberlo hecho antes. Asimismo, tiene la capacidad de componer, gracias a su entendimiento musical innato.
  • Sensibilidad para identificar y disfrutar de cualquier sonido en el ambiente, sus patrones y ritmos.
  • Facilidad para identificar canciones con apenas escuchar sus primeras notas. También para memorizarlas y recordarlas.
  • Tendencia a realizar actividades en medio de un ambiente musical.
  • Habilidad para mostrar sentimientos y emociones por medio de la música. También para percibir las emociones que se expresan a través de ésta.
  • Capacidad para la improvisación, ya sea en el canto o en la ejecución de un instrumento musical.
  • Especial interés por todo lo que se relaciona con la música: evolución, estilos, historia y cultura musical, en todos los niveles.

Inteligencia musical: ejemplos

A lo largo de la historia pueden encontrarse diversos exponentes de la música que hoy en día pueden considerarse como individuos con desarrollada inteligencia musical. A continuación se mencionan algunos de estos ejemplos, cuyo talento excepcional ha trascendido a través de los tiempos, mientras que otros siguen contribuyendo con el quehacer musical.

  • Ludwig van Beethoven: reconocido pianista, compositor y director de orquesta del siglo XVIII. De origen alemán. Se le considera uno de los más grandes músicos de todos los tiempos, ejerciendo gran influencia en la evolución de la música. Es un claro ejemplo de la independencia de la inteligencia musical con respecto de la capacidad auditiva. Pese a quedar sordo cuando tenía 30 años de edad, continuó componiendo sin cesar.
  • Anthony Thomas "Tony" DeBlois: es un músico de Estados Unidos del género jazz, que nació ciego y con trastorno de espectro autista. A los dos años de edad comenzó a tocar el piano y actualmente, a sus 46 años, ejecuta 20 instrumentos musicales. También posee la capacidad de memorizar más de ocho mil composiciones distintas.
  • Nina Simone: compositora, cantante y pianista de blues y jazz de origen afroamericano. Sin haber recibido clases, comenzó a tocar el piano cuando apenas tenía tres años. Solo le basto observar y escuchar para aprender. Se destacó por su excepcional talento, que la llevó a convertirse una de las más grandes pianistas y cantantes en la historia del jazz.

Son muchos los ejemplos de inteligencia musical que se encuentran a diario, como el caso de los jóvenes que improvisan ritmos y letras del hip hop y el rap. También en los chicos que, desde sus primeros años, acostumbran a sacar melodías y ritmos de cualquier objeto, como una olla o la puerta. O las personas que memorizan cientos de canciones porque les gusta. Todas poseen inteligencia emocional. En cada uno está desarrollarla.

Inteligencia musical: actividades

Al igual que los otros tipos de inteligencia propuestos por Gardner, la inteligencia musical no es estática, puesto que no son capacidades inamovibles. Puede desarrollarse y potenciarse a través de la estimulación y realización de una serie de actividades dirigidas. De acuerdo con el teórico de las inteligencias múltiples, es poco del desarrollo musical que se da desde la infancia, indistintamente de la cultura que sea. A menos que se trate de una persona con un talento excepcional o que reciba apoyo de personas influyentes.

En la etapa escolar es poco o nulo el fomento del desarrollo de la creatividad musical. Se limita, cuando ocurre, a conocimientos y ejecuciones básicas que van más hacia lo lúdico que hacia el fortalecimiento de las capacidades. Para muchos investigadores, del desarrollo de la inteligencia musical está vinculado de manera directa con el desarrollo de las otras inteligencias propuestas por Gardner.

Actividades para desarrollar la inteligencia musical

El estímulo de la inteligencia muscular incide en el desarrollo de las capacidades cognitivas como la atención, el aprendizaje y la memoria. Además, estimula capacidades cognitivas como memoria y atención y resulta un elemento positivo en el desarrollo de las emociones y de la capacidad de relacionarse con el entorno. A continuación se mencionan algunas actividades para desarrollar la inteligencia musical.

  • Escuchar atentamente distintas piezas musicales para tratar de identificar los instrumentos que aparecen. Luego, identificar que emociones produce la melodía y el sonido de cada instrumento. Tratar de reproducir los ritmos que se escuchan.
  • Cantar, tararear y silbar distintas canciones. Puede hacerse de manera individual o grupal, a modo de juego con varias personas, donde se interpretan las canciones por medio de la reproducción de sus ritmos, silbidos y tarareos, entre otros, hasta adivinar de qué canción se trata. Esta actividad estimula la reproducción, imitación e identificación de composiciones musicales.

INTELIGENCIA MUSICAL

  • Realizar las actividades cotidianas con música de fondo y seleccionar las piezas musicales de acuerdo con las labores que se van a realizar, con el momento en el que se desarrollan y con el estado anímico en el que se encuentra la persona. Resulta un estímulo bastante positivo.
  • Bailar al compás del ritmo de la música tantos géneros musicales como sea posible. A través del baile se desarrolla la sensibilidad por el ritmo musical, a la vez que se realiza una actividad lúdica que nutre el cuerpo y el espíritu.
  • Crear e imitar ritmos. Puede hacerse en forma de juego: una persona crea un ritmo, la siguiente lo imita e incorpora uno nuevo y así sucesivamente hasta lograr la melodía completa. También puede hacerse con sonidos y de forma individual. Con esta actividad también se estimula el desarrollo de la memoria.

Otras actividades para el estímulo de las capacidades musicales

  • Escuchar, de manera consciente y activa, los sonidos que se suceden en el entorno, dentro de la cotidianidad. A manera de juego, pueden imitar los sonidos que se escuchan en el ambiente, como el ruido de un motor o una sirena, mientras que otros intentan adivinar qué es. Es una actividad divertida y a la vez estimulante para los más pequeños.
  • Buscar palabras en canciones. Es una actividad muy divertida en la que pueden participar varias personas. Se dividen en grupos y tratan de encontrar dentro de ciertas canciones las palabras asignadas. Al encontrar la palabra, cada grupo deberá cantar el fragmento de la pieza que la contiene.
  • Escribir una nueva canción. Este proceso es 100% creativo y puede realizarse de manera individual o grupal. Se trata de escribir la letra y determinar el ritmo base de la pieza creada. Para incrementar la dificultad, durante el juego pueden darse algunas palabras que deben ser incluidas en la composición musical. Aquí se ejercita también la inteligencia lingüística-verbal.

  • Asistir a recitales, conciertos, sesiones de improvisación y cualquier otra actividad que contribuya con el desarrollo de la inteligencia musical. De esta manera se amplía el conocimiento musical, pues estimula la exploración y el conocimiento de ritmos y melodías novedosos.
  • Explorar la historia y evolución musical de otras culturas, conocer nuevos instrumentos, descubrir géneros musicales. Esta exploración ayuda a identificar ritmos y melodías dentro de diferentes entornos y agudiza la capacidad auditiva.
  • Inscribirse y participar en orquestas, o coros. Matricularse en clases para aprender un instrumento musical o un nuevo baile, entre otros, siempre resulta de provecho.

Características de niños con capacidad musical alta

Los niños y niñas que poseen una alta capacidad musical suelen sentirse atraídos, desde sus primeros años, por todo tipo de sonidos y melodías, incluyendo los de la naturaleza. Disfrutan de la música y de seguir el compás de las melodías con algún objeto, con sus manos o pies.

Las personas con una inteligencia musical desarrollada poseen la capacidad de demostrar sus sentimientos y emociones por medio de la música. Son sensibles a todas las composiciones musicales, sus tonadas y ritmos. Tienen gran habilidad para tocar instrumentos, así como para cantar, solas o acompañadas. Gustan de estar en ambientes musicales y de escuchar música todo el tiempo.

Según algunos teóricos, los individuos que poseen inteligencia musical se caracterizan porque “les gusta cantar, entonar, tocar instrumentos, escuchar y responder a la música; son buenos para memorizar canciones, recordar melodías, ritmos y mantener el tiempo en una pieza musical; aprenden mejor si se utilizan ritmos, melodías, canciones y música en general. Poseen sensibilidad al ritmo, compás y melodía y el timbre o tonalidad de una pieza musical, así como la comprensión figurada (global, intuitiva) o formal (analítica, técnica) de la música”.

Estas habilidades pueden ser innatas o aparecer en cualquiera de las etapas del desarrollo de la persona, aunque la inclinación hacia la música siempre resulta instintiva y natural. El fomento de la inteligencia musical contribuye para el desarrollo y fortalecimiento de los otros tipos de inteligencia, por lo que su estímulo ayuda a las personas a mejorar sus procesos individuales y sociales.

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